A. Los formadores (2006)
En la actualidad el seminario tiene como Rector al Lic. Pbro. Miguel Bernardo García; como Prefecto de Disciplina al Pbro. Federico Fernando Kunz; como Prefecto de Estudios al Lic. Pbro. Luis H. Paredes; y al Pbro. Jorge Orellano como encargado de Introductorio; como Director Espiritual a los padres Armando Conti y Daniel Pérez; sin contar con los sacerdotes que eventualmente llegan al seminario para dirigir a los seminaristas o simplemente confesarlos.
Los profesores que dan clase son los siguientes:
Lic. Pbro. Miguel B. Garcia.
Lic. Pbro. Luis H. Paredes.
Dr. Pbro. Carlos Terceiro.
Pbro. Gerardo Daniel González Lepez
Pbro. Federico Fernando Kunz
Pbro. Miguel Ángel Comandi
Lic. Fray Marcos González.
Lic. Fray Patricio Bataglia.
Pbro. Alfredo Sáenz S.J.
Pbro. Pedro Erazo.
Pbro. Daniel Pérez.
Madre María Jesús.
Pbro. Rogelio Safigueroa
Pbro. Guillermo Alcazar
Prof. Aldo Luna
Hna. María de las Victorias
Prof. Diego Sconfienza
Hna. Cecilia Lopez.
Lic. Hna. Adriana Mayol
Prof. Noemí Alvarado.
Lic. María Andujar.
entre otros...
B. Visión global.
El seminario en estos 15 años ha crecido de manera notable, a pesar de los contratiempos y malentendidos que puedan haber ocurrido, la presencia de Dios ha sido una realidad, los frutos se ven, San Luis tiene sacerdotes, (tal vez no serán perfectos, pero recordemos que sólo fue perfecto Jesucristo, nosotros tratamos de imitarlo; por lo tanto no pretenderemos tener sacerdotes perfectos), tal vez haya sacerdotes no del todo entregados por Cristo, pero también los hay buenos y santos. Y eso es fruto de la formación, de la doctrina, es fruto de Dios, (junto a la intercesión de María la Reina de este Seminario y de todos los seminaristas y sacerdotes de la diócesis).
Decir y resaltar únicamente los aspecto negativos, sería una gran injusticia, si tomamos el Evangelio y nos ponemos a contar todas las veces que los apóstoles fallaron, cuando Jesús aún estaba con ellos, tendríamos que afirmar que la empresa que estaban por comenzar estaba destinada al fracaso, pero sería una grave error, olvidar la acción de Dios, en medio de estos Apóstoles, que fueron 12 y que gracias a ellos hoy gran parte del mundo esta evangelizado. Ciertamente que si uno ve las cosas con ojos humanos, las expectativas serían muy negativas, pero como ya dijimos estaríamos equivocados, si dejamos la gracia de Dios de lado, especialmente en una empresa totalmente dedicada a Él.
El seminario fue y es la primera preocupación de nuestro Obispo y gracias a Dios, hoy podemos decir que es una realidad, y que esta realidad esta produciendo frutos abundantes, y no solamente en nuestra querida diócesis, sino también en vecinas diócesis, en su momento fue San Juan que no tenía seminario y que enviaba a sus seminaristas a estudiar, en el nuestro; hoy en día contamos con la compañía de seminaristas de La Pampa, que formándose en este seminario se preparan para la evangelización del tercer milenio.
Debemos dar gracias constantemente a Dios por los beneficios de él recibidos y por tan gran don, pero que sin embargo nos hace tomar conciencia del gran amor que Dios nos tiene y de la infinita misericordia que distribuye a manos abiertas sobre sus hijos más desprotegidos.
Por lo tanto, podemos decir ciertamente que el Seminario es una bendición del cielo, que nos permite acercar las almas a Dios; es nuestro deber dar continuas gracias por todos los regalos recibidos, e implorar al Señor envíe más operarios a su mies.