Header image  

 

Quis sicut Deus?

 
 
    INICIO
 

CAPITULO 2

EL SEMINARIO EN SUS INICIOS

 

A. Historia de Mons. Carlos María Cafferata.

            Nació en Rosario, el 29 de octubre de 1908. Fue miembro del primer consejo Diocesano de la J.A.C desde su fundación en 1934, y presidente el primer Centro Universitario de Acción Católica, siendo estudiante de medicina. Al terminar los estudios y ejercer su profesión durante un año, ingreso en el seminario de Villa Devoto de Buenos Aires, el 14 de enero de 1935 -a los 28 años- adonde lo envió su obispo, Mons. Antonio Caggiano.
            En el seminario cursó tres años en dos, la filosofía, y tres la Teología, siendo trasladado a Rosario. Recibió la tonsura el 17 de diciembre de 1938, el Ostiariado y Lectorado el 25 de marzo de 1939 de manos de Mons. Antonio Rocca, Obispo titular de Augusta y auxiliar de Buenos Aires, quien el 7 de abril de 1941 le confirió el Exorcitado y Acolitado en el seminario.
            Su obispo, Mons. Caggiano, le confirió las tres órdenes mayores a saber: el subdiaconado el 20 de diciembre de 1941, el diaconado el 4 de abril de 1942, y el sacerdocio el 19 de diciembre de 1942.
            Al día siguiente de la ordenación celebró su primera misa en la catedral de Rosario, siendo padrino asistente el Pbro. Francisco Núñez.
            Fue nombrado Profesor del Seminario Diocesano de Rosario, ocupando varias cátedras y supervisando la organización de consultorios y enfermerías. En 1947 se lo designó director espiritual del Seminario Diocesano, cargo que ocupó hasta su elevación al episcopado.
            S. S. Pío XII, lo nombró Camarero Secreto Supernumerario, en el año 1954; y el 22 de mayo de 1956 el Papa lo preconizó Obispo titular de Chersoneso de Europa, y lo designo Auxiliar del Cardenal Caggiano.
            El 24 de agosto siguiente fiesta de San Bartolomé Apóstol, recibe la Consagración Episcopal, junto a Mons. Francisco J. Vennera, Obispo titular de Abittine, y también, Auxiliar de Rosario, en la Cátedra Diocesana. Es consagrante su Eminencia, el Señor Cardenal, y su co-consagrante el Excmo. Obispo de Santa Fe, Mons. Manuel Marengo.
            Vacante la Sede de Rosario, por el traslado del Cardenal Caggiano al Arzobispado de Buenos Aires, el Cabildo Diocesano lo eligió Vicario Capitular en octubre de 1959; ejerciendo hasta diciembre del mismo año, en que asumió la diócesis el 2º Obispo Mons. Silvino Martínez, siendo Vicario General.
            Tras fallecer Mons. Martínez, es elegido Vicario Capitular y con fecha 11 de julio de 1969 Juan XXIII lo traslada a San Luis.
            Tomó posesión de la diócesis el 30 de setiembre de 1961, participando del ceremonial los Excmos, Arzobispos de San Juan y Mendoza, Mons. Audino Rodríguez y Olmos y Alfonso María Buteler, respectivamente; los obispos de San Nicolas de los Arroyos, Mons. Francisco J. Vennera; de Rosario, Mons. Guillermo Bolatti, y el titular de Aricanda y auxiliar de Rosario, Mons. Benito Rodríguez.
            En abril de 1971, con motivo de su delicado estado de salud, el Sumo Pontífice Pablo VI, le designo un Administrador Apostólico en la persona de fray Juan Rodolfo Laise, como promovido al Episcopado con el Titulo de Obispo de Giomnio.
            Mons. Carlos María Cafferata, falleció en Rosario el 6 de julio de 1971, y sus restos descansan en la catedral de San Luis, en el Altar del Calvario.
            En su gobierno interrumpido por su participación el Concilio Vaticano II, en sus cuatro sesiones, no sin preocupación por la asistencia espiritual de la diócesis; trajo a la misma a los padres del Verbo Divino con un contrato por diez años; para Merlo, a las hermanas Educacionistas Franciscanas Terciarias, y a los PP. Nuncio Calareso y Franco Casula y a las Hermanas de San José de Cuneo.
            Reinició el Boletín diocesano local, (Hoja Mimeografiadas), separado del boletín de Cuyo, en 1964.

            Recordemos que el único seminario que funcionó en esta diócesis fue entre los años 1948-1951, de sacerdotes eslovenos que luego fueron trasladados a Adrogue, donde más tarde fue clausurado.
            Trascribimos a continuación la carta que le enviara Mons. Juan Rodolfo Laise a Mons. Carlos María Cafferata:

            Excelencia Reverendísima:
            Con particular afecto le escribo esta líneas para manifestarle, en primer lugar, los sinceros sentimiento de mi especial estima e incondicional entrega a esta nueva misión, que el Señor, en sus misteriosos designios, me ha encomendado para compartir con V. Excelencia el ministerio pastoral de la diócesis de San Luis.
            Puede imaginarse V. Excelencia la emoción profunda que he experimentado al conocer esta inesperada noticia, que orienta mi vida al servicio episcopal, precisamente, en la diócesis de San Luis, en donde V. Excelencia desde hace tantos años, ha trabado con abnegado celo y caridad pastoral verdaderamente ejemplares.
            Sinceramente le confieso, que por una parte, me atemoriza la tremenda responsabilidad aneja a este oficio pastoral; por otra parte, me consuela el firme apoyo que encontré en el sabio consejo avalado por la rica experiencia de V. Excelencia; en la reconocida piedad y sacrificada cooperación del clero, religiosos y religiosas, y en fin, en la disponibilidad y buena voluntad de todo el pueblo fiel de San Luis.
            Agradezco al Santo Padre esta particular demostración de confianza, que, al hacerme participe de la plenitud del sacerdocio de Cristo, me encomienda el especial cuidado de esta parte de su grey.
            Para V. Excelencia, y esta grey suplico la protección y la bendición de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, a la que he consagrado mi sacerdocio, y a la que consagro, en estos momentos, mi consagración y ministerio episcopal.
            Con esta maternal bendición de María y la intercesión de San Luis, patrono de esta diócesis, comienzo esta nueva etapa que, en actitud de renovada fidelidad a Cristo, y a su Iglesia, espero redunde en copiosas bendiciones celestiales, para incremento espiritual de toda la diócesis de San Luis y de toda la Iglesia universal.
            Agradezco a V. Excelencia la paternal benevolencia y especial afecto que ha demostrado al bendecir; desde el primer momento, esta elección.
            Ruego a V. Excelencia, sea también el portador benévolo de mi primer saludo al Ilmo. Señor Vicario General, al Abnegado clero, religiosos y religiosas, y a todo el pueblo fiel de San Luis.
            En sincera actitud de fidelidad a Dios y a su Iglesia; al Santo Padre y su Magisterio; a la diócesis de San Luis y a V. Excelencia; se reitera suyo en el Señor, suplicando la bendición pastoral, affmo, en Cristo Jesús.

 

B. Toma de posesión de la diócesis, de Mons. Laise.

            En una ceremonia religiosa, efectuada en horas de la tarde del 6 de junio de 1971 en la Iglesia Catedral, asumió las funciones de Obispo Coadjutor con derecho a sucesión y Administrador Apostólico, Sede Plena, de la diócesis de San Luis, Mons. Juan Rodolfo Laise; para reemplazar a Mons. Carlos María Cafferata, afectado por una grave enfermedad.
            Presenciaron el acto, el Gobernador de la provincia, Dr. Ángel Juan Gregorio Vivas, y sus ministros, secretarios y subsecretarios; además de muchos fieles que asistieron al templo mayor de San Luis.
            Acompañado del Arzobispo de la ciudad de San Juan Mons. Idelfonso Sansierra, Mons. Laise ingresó a la Catedral exactamente a las 17:33 hs. En la puerta de la Iglesia era esperado por los obispos de Mendoza, Cruz del Eje, Río Cuarto y San Rafael, Monseñores Olimpo Maresma, Enrique Pechuán, María Moisés J. Blanchout y Óscar Villena, respectivamente; el cura Párroco, R. P. Jorge Bledel, y el maestro de ceremonias, diácono Antonio Aloisio Bledel, portaba la cruz que besó el nuevo Obispo Coadjutor, tras la cual ingresaron al templo por la nave central para iniciar la ceremonia .

 

C. Su principal preocupación, las vocaciones y la creación de un seminario.

            Podemos decir que la primera gran preocupación de Mons. Laise, han sido, son y serán las vocaciones; hacía 17 años que no había ordenaciones sacerdotales en San Luis, con algunos sacerdotes ancianos y enfermos. Había solamente 20 sacerdotes, algunos de otras diócesis, de los cuales 11 estaban incardinado, y un sólo seminarista.
            Se inició una intensa campaña de Oración, Vigilias, Horas Santas y Rosarios por esta intensión. Y el Señor escuchó nuestros ruegos.
            Las ordenaciones comienzan en el año 1975, y desde entonces ha habido más de 50 ordenaciones sacerdotales.
            En un informe se lee:

            Las vocaciones sacerdotales son siempre una de las gracias más fecundas de una diócesis. La diócesis de San Luis fue creada en el año 1934, siempre tuvo pocas vocaciones, necesitó ayuda, incluso atravesó una etapa larga de más de quince años sin tener ninguna ordenación sacerdotal. En el año 1971, había solamente un seminarista puntano. En el año 1975, se ordenaron los primeros sacerdotes después de un largo período. Desde entonces, el Señor ha ido bendiciendo copiosamente. En el seminario de Paraná, se han ido formando los filósofos y teólogos de la diócesis de San Luis, y en la actualidad hay 20 seminaristas en el Mayor y 14 en el Menor.
            Urgidos por la necesidad, en el año 1980 se abrió el Seminario Mayor “San Miguel Arcángel”, con 10 alumnos de filosofía. Actualmente hay doce seminaristas de primer año de filosofía, ocho de segundo y cuatro  teólogos.
            Con la preciosa colaboración de amigos y de entidades del medio se va haciendo frente a las necesidades materiales y con la ayuda de los católicos alemanes y de toda la diócesis, se ha ido levantando  la estructura material del nuevo seminario con instalaciones amplias y cómodas para albergar a los alumnos actuales, pero que tendrán que ser ampliadas para el próximo año.
            La vida del seminario se centra en la piedad y en el estudio. Ascesis y disciplina, Eucaristía y amor a la Virgen, fidelidad al Magisterio y devoción al Papa son las líneas programáticas de la formación de los futuros pastores del pueblo de Dios.
            Se trabaja por formar hombres de fe, con esa fe creída en sus fuentes, sacerdotes que viven de la tradición y la Sagrada Escritura, fieles al magisterio que con gran generosidad, dándolo todo por el Señor, quieren edificar la Iglesia. Grande es la esperanza puesta en estos jóvenes. Hay capillas, iglesias antiguas y recientemente construidas o remodeladas que están esperando esta presencia sacerdotal para llevar el Reino de Dios, el mensaje evangelizador a todos los hombres de buena voluntad diseminados en los pueblos y ciudades de esta tierra puntana.

 

D. Creación del seminario.

EN EL AUTO PASTORAL, leemos:
            Considerando:
La carta de la Sagrada Congregación para la educación Católica del 10 de octubre de 1979, (Prot. Nº 687/79/4), en contestación al informe correspondiente de la relación quinquenal, por la que urge la creación del SEMINARIO propio, debido a la renovada situación de no pocos seminarios argentinos, cuya capacidad se encuentra colmada; y que se puede inicialmente y con la esperanza en el futuro contar con los Profesores que avalen la formación doctrinal y espiritual de los candidatos al Sacerdocio.
            POR LAS PRESENTES LETRAS SE CREA
En la diócesis de San Luis, EL SEMINARIO, bajo la protección de la Virgen, Reina del Cenáculo y del Patriarca San José, erigiendo como Patrono a SAN MIGUEL ARCÁNGEL, con el lema de su nombre “QUIEN COMO DIOS”.

            En un artículo de la revista “Dios y yo”, leemos: “urgidos por la necesidad en el año 1980 se abrió el Seminario Mayor: “San Miguel Arcángel”, con 19 alumnos de filosofía. En la actualidad cuenta con 12 seminaristas de primer año de filosofía, 8 de segundo y 4 teólogos.

            En “La Nación”, del 14 de febrero de 1980, se lee: “El obispo diocesano de San Luis, Mons. Dr. Juan Rodolfo Laise, creó por un auto pastoral, un seminario diocesano destinado a la ordenación de sacerdotes, con un plan de estudio de siete años, tres de filosofía y cuatro de teología.
            El obispo dijo: «Este es el primer seminario que se crea en la historia de la Iglesia de San Luis...; ...esta es la más grande gracia que haya recibido la diócesis de Dios, en estos último años».

 

E. Primer edificio para los seminaristas.

            El primer edificio que se utilizo, para seminario fue primero adquirido por Mons. Dionisio Tibiletti, primer obispo de San Luis, para la pastoral diocesana. Posteriormente Mons. Emilio Di Pascuo la destinó a pensionado Universitario Femenino. Mons. Carlos María Cafferata lo destinó a las instituciones Diocesanas. Después de estar destinado a la Caja de Jubilaciones, y el actual Obispo de san Luis, Mons. Laise, solicitó la casa a las autoridades provinciales para ser destinada al actual SEMINARIO DIOCESANO.
            La finca luego de ser remodelada y ampliada con nuevas y ventiladas habitaciones, tiene capacidad para 25 estudiantes con la posibilidad de realizar nuevos trabajos de ampliación. Además de la Capilla cuenta con un aula para el estudio, biblioteca, sala de lectura y aulas para clase.
            El Obispo diocesano Mons. Juan Rodolfo Laise, bendijo con visible satisfacción el edificio remodelado del Seminario “San Miguel Arcángel”, de San Luis, donde se realizaron obras y compartimientos pulcros y modernos, para responder a los requerimientos de estudio, alimentación y estada de por lo menos 30 seminaristas, cómodamente ubicados en el local, ubicado en la calle Lavalle 1239 de esta ciudad.

            Según podemos apreciar, la gracia de Dios produjo frutos abundantes, hacía menos de un año, que se había sido creado el Seminario, y ya se contaba con un edificio, en el que se pudieran formarse los seminaristas de la diócesis. En una homilía (en el día 19 de septiembre de 1997 ) recordaba nuestro Obispo:
            “Un día estábamos en el patio del obispado y todos decían que nombre le pondremos al seminario, entonces yo dije -comenta Mons. Laise-: «Quién como Dios», quien más grande que Dios, en este mundo en que se le da tanta importancia a los derechos de los hombres, quien se preocupa por lo derechos de Dios, por eso -prosigueMons.- quien sino los sacerdotes, tienen esta misión de defender los derechos de Dios y de proteger a la grey que el mismo ha confiado a los pastores”.
            De esta manera Mons. Laise nos hacía remontar a los comienzos para comprender la importancia y el valor que tiene para nosotros, el nombre San Miguel Arcángel (MiKa - El: quien como Dios, en hebreo).

 

F.  Piedra fundamental para casa de retiro, el futuro seminario.

            El 28 del 08 de 1978, Mons. Juan Rodolfo Laise, bendecía, la piedra basal de la Casa de Encuentro, acompañaron al Obispo el gobernador Marcilese y su esposa Leonor Funes Mathus, que apadrinaron el acto de colocación de la piedra fundamental.
            Se colocó la piedra fundamental de la Casa de encuentro Diocesano a erigirse en la localidad de El Volcán junto a la Iglesia de la Virgen de la Guardia y se celebró solemnemente las fiestas patronales de ese centro veraniego a través de distintos actos que fueron realzados con las presencia del gobernador.
            Desde la 10 de la mañana una numerosa cantidad de fieles esperó al Obispo diocesano en la avenida de acceso a la localidad de El Volcán. A su llegada se le tributó una cariñosa recepción y tras los saludos, se trasladó hasta la Iglesia, donde se celebró la Misa de fiesta, pronunció al mismo tiempo una homilía conectada a la reciente designación del nuevo Papa y al proyecto de construcción de la Casa de Encuentro Diocesano, una obra que por su trascendencia se realizará de inmediato, por lo menos, en su planta baja. Dijo que esta obra tendrá al terminarse cuarenta habitaciones con todas las comodidades y condiciones sanitarias.

            El primer mandatario de la provincia y su esposa, arribaron a El Volcán en medio de demostraciones de simpatía de la población, siendo saludado por el intendente. Luego participó de la solemne procesión encabezada por la imagen de la Virgen de la Guardia, la que contó con numerosa adhesión de fieles.
            Poco después de la 11 horas el gobernador, el obispo diocesano y la gran cantidad de fieles se dirigieron hasta el lugar donde se levantará el monumental edificio, casi contiguo a la Iglesia de la Virgen de la Guardia.
            Allí los padrinos de esta ceremonia el gobernador y su esposa; el ingeniero Victorio Picca, escribano Alberto Acebedo, doctor Arturo Marcelo Petrino, Ezequiel Andiñac, agrimensor Manuel Capiello y sus esposas y la escribana Teresa Ahumada. Todos ellos formaron un pergamino que luego fue introducido en un tubo de protección por el brigadier Marcilese. Luego el arquitecto Alberto Bendzent colocó ese tuvo en la abertura de cemento de la piedra fundamental.
            La banda de música de la policía de la provincia interpretó el himno Nacional Argentino que fue entonado por la multitud que tras los aplausos prorrumpió en vivas a la patria, al obispo, al gobernador y el ingreso de la Virgen de la Guardia a la Iglesia, luego de la procesión, fue saludado agitando pañuelos blancos.
            El gobernador y el obispo participaron luego de un agasajo en el salón de actos de la intendencia municipal, cerrando el programa de las fiestas patronales de El Volcán.

            Años más tarde, gracias a la inspiración del Espíritu Santo, surgió la idea de utilizar los cimientos de la Casa de Encuentro, para la construcción del nuevo seminario, así leemos en el diario “La Opinión” (3/04/82): con motivo de presidir la inauguración de las obras del Seminario “San Miguel Arcángel”, arribó ayer a nuestra ciudad el nuncio Apostólico de la Argentina Mons. Ubaldo Calabresi.
            El prelado lo hace invitado por el obispado de San Luis, como así puede saberse que en el día de hoy asistió a la celebración de Nuestro Señor de Renca, y presidirá asimismo de los festejos de Nuestro Señor de la Quebrada que concluyen hoy en horas de la tarde.
            Ayer a las 18:00 hs. Mons. Calabresi asistió a la inauguración del Seminario construido en El Volcán acto que contó con la asistencia del gobernador brigadier mayor Hugo Nicolás E. di Risio acompañado de su señora esposa, ministros y autoridades civiles y militares, y miembros de distintas instituciones religiosas.
            En la ceremonia de El Volcán, el intendente dio la bienvenida al ilustre visitante y a las autoridades que asistieron a la tocante ceremonia del seminario “San Miguel Arcángel”, que es hoy una realidad.


Bodas de Planta episcopales (Edición especial). (Revista).

Servicio Pastoral en la diócesis de San Luis, 25 años. (Revista).

Solemnidad de San Miguel Arcángel, Misa celebrada en la parroquía de la Guardia, de el Volcán.

El Diario, (San Luis, Lunes 28 de Agosto de 1978). Página 5.